sábado, 17 de noviembre de 2012

POSITIVISMO Y POS-POSITIVISMO


UNIVERSIDAD RÓMULO GALLEGOS                                                                                      ÁREA DE POSTGRADO DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN                             PERSPECTIVAS EPISTEMOLÓGICAS EN LA PRODUCCIÓN DE SABERES  (Ensayo)

Facilitadora: Dra. Enma Rodríguez
Realizado por el Grupo V Jornada de la tarde
Navarro, Gregorio
Loreto, Adriana
Talez, Goyomar
Bander, Zuleika
González Tirza
Pinilla, Isbelia
                                                                                  
El término paradigma ha originado razonamientos con referencia a su significado y alcance.  Podría decirse que  representa una manera de observar el mundo, de explicar y comprender la realidad y son el producto de las creencias, valores y técnicas compartidas socialmente, además  se construyen con el tiempo y se estructuran en contextos determinados.
Dentro de ellos se encuentran el paradigma positivista y el  pospositivista, el primero se caracterizo por ser una corriente o escuela filosófica que surgió en Francia en los inicios del siglo XIX, para luego extenderse en la segunda mitad del siglo, se inicio como reacción o en contra de la metafísica especulativa, metodológicamente esta afirma que el único conocimiento autentico es el científico, además todas las actividades filosóficas y científicas deben ser efectuadas únicamente en el marco del análisis de los hechos reales verificados por la experiencia, contempla  un monismo metodológico, el método científico, el análisis matemático y el control experimental, existe un orden y forma. Teleológicamente el objeto del conocimiento es explicar causalmente los fenómenos por medio de las leyes generales y naturales, epistemológicamente la forma que tiene de conocer es inductiva despreciando la reacción de teorías a partir de principios que no han sido percibidos objetivamente, el conocimiento está centrado en el investigador y existe una búsqueda de datos para corroborar las teorías.
Con relación a la ontología existe control del fenómeno es una realidad ordenada y simple, su axiología es libre de valores por la metodología objetiva utilizada.
Dentro de sus máximos representantes entre otros se pueden mencionar a Augusto Comte, Jhon Stuart Mill  y Saint Simon.
También es importante destacar el Positivismo Lógico o Neopositivismo, corriente filosófica de la ciencia que surgió durante el primer tercio del siglo XX alrededor de un grupo de científicos y filósofos que formaron el circulo de Viena,  el objeto fundamental de su metodología era formular y legitimar una regla de aceptación de los enunciados conforme a la convicción fundamental según la cual una proposición científica debe ser aceptada solo  cuando es verdadera.
El paradigma Pospositivista es completamente nuevo, la diferencia fundamental con el positivismo es su gnoseología, en este se supera el esquema que considera la percepción como simple reflejo de las cosas reales y el conocimiento como copia de esa realidad, el Pospositivisto considera el conocimiento como el fruto o resultado de una interacción, de una dialéctica, o dialogo entre el conocedor y el objeto conocido.
El Pospositivismo comienza a gestarse hacia fines del siglo XX y llega a su desarrollo pleno en las décadas de los años cincuenta y sesenta del siglo XX algunos de sus gestadores son: Dilthey, Wundt, Brentano, Husserl, Max Weber y William James, a su desarrollo  Wittgentein,Toulmin, Hanson, Kuhn, Lakatos, Polanyi y Popper entre otros, igualmente los que crearon la psicología de la gestalt, el estructuralismo francés y el enfoque sistémico
Epistemológicamente el positivismo busca el conocimiento a través de la relación dialógica dentro de una estructura social dinámica, su ontología expresa que la realidad no está sujeta a leyes estables depende de las interpretaciones y significados que den los expertos, la metodología no es estática las decisiones se modifican conforme se vaya avanzando en el estudio.
En el Pospositivismo la axiología se hace relevante debido a que los hechos son provistos de sentidos, creencias, motivaciones, intenciones y sentimientos que regulan el comportamiento de las personas.

13 noviembre de 2012

LAKATOS, HUSSER, HEIDEGGER, MORIN, VALERA Y MATURANA


FORMAS  DE BUSCAR EL CONOCIMIENTO, DESDE LA VISIÓN DE DISTINTOS PERSONAJES Y ÉPOCAS: IMRE LAKATOS, EDMUND HUSSER, MARTIN HEIDEGGER, EDGAR MORÍN, FRANCISCO VALERA Y HUMBERTO MATURANA
(ENSAYO)

Facilitadora: Dra. Enma Rodríguez
Realizado por el Grupo V Jornada de la tarde
Navarro, Gregorio
Loreto, Adriana
Talez, Goyomar
Bander, Zuleika
González Tirza
Pinilla, Isbelia

Toda concepción tiene su historia y base filosófica; a través de los años y las décadas, dicha concepción tradicionalmente contradice la utilización de las ideas, como suposiciones o supuestos, que en muchas ocasiones su demostración queda en el plano teórico o se manifiesta a término de propuestas en las investigaciones.  Según esto, el presente ensayo determina los aspectos relevantes relacionados con la manera de buscar el conocimiento, según los supuestos teóricos, con la visión de Imre Lakatos, Edmund Husser, Martin Heidegger, Edgar Morín, Francisco Valera y Humberto Maturana.
Para efectos de redacción se describe un breve pasaje por las teorías epistemológicas de cada uno de los autores antes señalados, iniciando con  la hermenéutica, que fue por así decirlo, la heredera de las corrientes transcendentales, idealistas y vitalistas del siglo XVIII y XIX, y ubicando como algunos de su representantes a Edmund Husserl (1859-1938) y Martin Heidegger (1889-1976). Husserl, elimina la base de todo ingenuo objetivismo, proyectado sobre un conocimiento cualquiera; su distinción entre lo vivencial particular y mundo real, como corriente dinámica y unitaria de las vivencias particulares.
Esta distinción significa que toda vivencia intencional se produce en un horizonte anterior y posterior. Un horizonte no es ámbito rígidamente acotado, sino algo que se desplaza a medida que se recorre, y que invita a seguir entrando en él. Con este concepto de horizonte, Husserl intenta vincular, toda referencia intencional limitada a la continuidad básica del todo.  En contraposición con esto Heidegger, manifiesta la inexistencia de la base ontológica propia a la subjetividad trascendental como temporalidad. Por eso, su punto de vista frente a Husserl es que debe determinarse, desde el horizonte del tiempo, lo que el ser significa.
                El tiempo no es sólo el horizonte del ser, sino que el ser mismo es tiempo. La estructura de la temporalidad determina así ontológicamente a la subjetividad. Sólo así se rompe de veras con la subjetividad y con la metafísica occidental, encerrada en el ser. Heidegger reconoce y supera pues, el planteamiento trascendental que es consecuencia del subjetivismo moderno y se pregunta por el ser y se propone llevar a cabo, una renovación general del problema del ser.
En otro orden de ideas y en épocas diferentes, pero bajo la misma inquietud de buscar el conocimiento, Imre Lakatos (1922-1974), sostiene que la ciencia se parece más a un pleito entre tres contendientes, dos teorías y un experimento, y que el resultado interesante es con mayor frecuencia la confirmación de una de las teorías y no su falsificación. Según Lakatos, el estudio histórico revela que cuando falla alguna o algunas de las predicciones derivadas de una teoría, ésta no se ha eliminado sino que se ha conservado mientras se afinan las observaciones realizadas y se llevan a cabo otras más. Según esto se constata que mientras una teoría científica tenga algo a su favor no conviene eliminarla hasta que se tenga una teoría mejor; de hecho, debe dársele un tiempo para que se modifique de manera de poderse enfrentar mejor a las anomalías que la afectan. Sobre esta base de ideas, Lakatos propone que el punto de comparación no deben ser teorías aisladas, sino más bien conjuntos de teorías, generados por modificaciones sucesivas de sus predecesores, que de todos modos se conservan. A estos conjuntos de teorías afines Lakatos los denomina "programas científicos de investigación".  Bajo la misma premisa de Husser, Heidegger y Lakatos y  los biólogos Humberto Maturana y Francisco Varela (1980, 1984), enmarcan sus postulados en el desarrollo de la computación y la investigación empírica de los procesos neuronales cerebrales. Los cuales han revolucionado a la teoría clásica del conocimiento basada en la idea de la representación o duplicación de una realidad externa en la mente del observador.  De igual manera, se puede citar el hecho que Francisco Varela investigó durante la mayor parte de su vida las bases biológicas del conocimiento y el lenguaje y  las características de la vida. Realizó aportes a la comprensión de la epilepsia y del sistema inmunológico y exploró las fronteras de la neurociencia y la psicología cognitiva.
En correspondencia con Maturana, se puede afirmar que da lugar, a una perspectiva de base totalmente diferente: la de las ciencias de la complejidad. Esta noción de la complejidad ha emergido en los últimos años, en parte como una síntesis de algunas disciplinas tradicionales como la biología, la física y las matemáticas. Los sistemas complejos (por ejemplo, los seres vivos, el cerebro y los sistemas sociales) de los que se ocupan, no se encuentran dentro de los confines de una sola disciplina tradicional, sino que para su estudio requieren del conocimiento y las técnicas de varias disciplinas. El elemento básico de esta perspectiva es la mutación de la noción de realidad y la del observador. Esto llevó a un cambio radical en la relación observador-observado, en la cual ya no se acepta el acceso a una realidad única independiente del observador y, por el contrario, se propone que existen tantas realidades como modos de vivir surgen en cada ser.
Otro autor de destacada trayectoria en lo correspondiente a la búsqueda del conocimiento es Edgar Morín, quien sostiene que esa búsqueda, es una aventura en espiral, que tiene un punto de partida histórico, pero no tiene término, que debe sin cesar realizar círculos concéntricos; es decir, que el descubrimiento de un principio simple, no es el término. Lo anterior permitió a Morín crear la teoría de la complejidad a la que se ven abocadas las disciplinas, tanto en la ciencias físicas como en las biológicas, las matemáticas o las ciencias socioculturales, que están apuntando a un trasfondo en el que se construye una nueva epistemología: la epistemología de la complejidad. Dicho de otro modo, la complejidad parece desafiar nuestro conocimiento y, de algún modo, producirle una regresión. Cada vez que hay una irrupción de complejidad precisamente bajo la forma de incertidumbre, en la aleatoriedad, se produce una resistencia muy fuerte. 
A manera de conclusión se puede decir, que cada sujeto tiene una postura diferente al tratar de buscar el conocimiento, según afirma F. Varela (1980) "lo central es una circularidad inalienable entre el acto de conocer y vivir, entre el universo de lo vivo y el conocer como objeto de estudio. Que el conocer precede a la comprensión del conocer, visto como mecanismo biológico y neurona. Que la experiencia vivida es la base misma de la exploración científica de la conciencia".
Puerto Ordaz, octubre 28 de 2012

sábado, 3 de noviembre de 2012

BÚSQUEDA DEL CONOCIMIENTO DESDE LA VISIÓN DE LAKATOS, HUSSER, HEIDEGGER, MORIN, VALERA Y MATURANA


FORMAS  DE BUSCAR EL CONOCIMIENTO, DESDE LA VISIÓN DE DISTINTOS PERSONAJES Y ÉPOCAS: IMRE LAKATOS, EDMUND HUSSER, MARTIN HEIDEGGER, EDGAR MORÍN, FRANCISCO VALERA Y HUMBERTO MATURANA
(ENSAYO)

Facilitadora: Dra. Enma Rodríguez
Realizado por el Grupo V Jornada de la tarde
Navarro, Gregorio
Loreto, Adriana
Talez, Goyomar
Bander, Zuleika
González Tirza
Pinilla, Isbelia

Toda concepción tiene su historia y base filosófica; a través de los años y las décadas, dicha concepción tradicionalmente contradice la utilización de las ideas, como suposiciones o supuestos, que en muchas ocasiones su demostración queda en el plano teórico o se manifiesta a término de propuestas en las investigaciones.  Según esto, el presente ensayo determina los aspectos relevantes relacionados con la manera de buscar el conocimiento, según los supuestos teóricos, con la visión de Imre Lakatos, Edmund Husser, Martin Heidegger, Edgar Morín, Francisco Valera y Humberto Maturana.
Para efectos de redacción se describe un breve pasaje por las teorías epistemológicas de cada uno de los autores antes señalados, iniciando con  la hermenéutica, que fue por así decirlo, la heredera de las corrientes transcendentales, idealistas y vitalistas del siglo XVIII y XIX, y ubicando como algunos de su representantes a Edmund Husserl (1859-1938) y Martin Heidegger (1889-1976). Husserl, elimina la base de todo ingenuo objetivismo, proyectado sobre un conocimiento cualquiera; su distinción entre lo vivencial particular y mundo real, como corriente dinámica y unitaria de las vivencias particulares.
Esta distinción significa que toda vivencia intencional se produce en un horizonte anterior y posterior. Un horizonte no es ámbito rígidamente acotado, sino algo que se desplaza a medida que se recorre, y que invita a seguir entrando en él. Con este concepto de horizonte, Husserl intenta vincular, toda referencia intencional limitada a la continuidad básica del todo.  En contraposición con esto Heidegger, manifiesta la inexistencia de la base ontológica propia a la subjetividad trascendental como temporalidad. Por eso, su punto de vista frente a Husserl es que debe determinarse, desde el horizonte del tiempo, lo que el ser significa.
                El tiempo no es sólo el horizonte del ser, sino que el ser mismo es tiempo. La estructura de la temporalidad determina así ontológicamente a la subjetividad. Sólo así se rompe de veras con la subjetividad y con la metafísica occidental, encerrada en el ser. Heidegger reconoce y supera pues, el planteamiento trascendental que es consecuencia del subjetivismo moderno y se pregunta por el ser y se propone llevar a cabo, una renovación general del problema del ser.
En otro orden de ideas y en épocas diferentes, pero bajo la misma inquietud de buscar el conocimiento, Imre Lakatos (1922-1974), sostiene que la ciencia se parece más a un pleito entre tres contendientes, dos teorías y un experimento, y que el resultado interesante es con mayor frecuencia la confirmación de una de las teorías y no su falsificación. Según Lakatos, el estudio histórico revela que cuando falla alguna o algunas de las predicciones derivadas de una teoría, ésta no se ha eliminado sino que se ha conservado mientras se afinan las observaciones realizadas y se llevan a cabo otras más. Según esto se constata que mientras una teoría científica tenga algo a su favor no conviene eliminarla hasta que se tenga una teoría mejor; de hecho, debe dársele un tiempo para que se modifique de manera de poderse enfrentar mejor a las anomalías que la afectan. Sobre esta base de ideas, Lakatos propone que el punto de comparación no deben ser teorías aisladas, sino más bien conjuntos de teorías, generados por modificaciones sucesivas de sus predecesores, que de todos modos se conservan. A estos conjuntos de teorías afines Lakatos los denomina "programas científicos de investigación".  Bajo la misma premisa de Husser, Heidegger y Lakatos y  los biólogos Humberto Maturana y Francisco Varela (1980, 1984), enmarcan sus postulados en el desarrollo de la computación y la investigación empírica de los procesos neuronales cerebrales. Los cuales han revolucionado a la teoría clásica del conocimiento basada en la idea de la representación o duplicación de una realidad externa en la mente del observador.  De igual manera, se puede citar el hecho que Francisco Varela investigó durante la mayor parte de su vida las bases biológicas del conocimiento y el lenguaje y  las características de la vida. Realizó aportes a la comprensión de la epilepsia y del sistema inmunológico y exploró las fronteras de la neurociencia y la psicología cognitiva.
En correspondencia con Maturana, se puede afirmar que da lugar, a una perspectiva de base totalmente diferente: la de las ciencias de la complejidad. Esta noción de la complejidad ha emergido en los últimos años, en parte como una síntesis de algunas disciplinas tradicionales como la biología, la física y las matemáticas. Los sistemas complejos (por ejemplo, los seres vivos, el cerebro y los sistemas sociales) de los que se ocupan, no se encuentran dentro de los confines de una sola disciplina tradicional, sino que para su estudio requieren del conocimiento y las técnicas de varias disciplinas. El elemento básico de esta perspectiva es la mutación de la noción de realidad y la del observador. Esto llevó a un cambio radical en la relación observador-observado, en la cual ya no se acepta el acceso a una realidad única independiente del observador y, por el contrario, se propone que existen tantas realidades como modos de vivir surgen en cada ser.
Otro autor de destacada trayectoria en lo correspondiente a la búsqueda del conocimiento es Edgar Morín, quien sostiene que esa búsqueda, es una aventura en espiral, que tiene un punto de partida histórico, pero no tiene término, que debe sin cesar realizar círculos concéntricos; es decir, que el descubrimiento de un principio simple, no es el término. Lo anterior permitió a Morín crear la teoría de la complejidad a la que se ven abocadas las disciplinas, tanto en la ciencias físicas como en las biológicas, las matemáticas o las ciencias socioculturales, que están apuntando a un trasfondo en el que se construye una nueva epistemología: la epistemología de la complejidad. Dicho de otro modo, la complejidad parece desafiar nuestro conocimiento y, de algún modo, producirle una regresión. Cada vez que hay una irrupción de complejidad precisamente bajo la forma de incertidumbre, en la aleatoriedad, se produce una resistencia muy fuerte. 
A manera de conclusión se puede decir, que cada sujeto tiene una postura diferente al tratar de buscar el conocimiento, según afirma F. Varela (1980) "lo central es una circularidad inalienable entre el acto de conocer y vivir, entre el universo de lo vivo y el conocer como objeto de estudio. Que el conocer precede a la comprensión del conocer, visto como mecanismo biológico y neurona. Que la experiencia vivida es la base misma de la exploración científica de la conciencia".
Puerto Ordaz, octubre 28 de 2012

viernes, 19 de octubre de 2012

ENSAYO SOBRE EL PARADIGMA CUANTITATIVO Y CUALITATIVO

Unidad Curricular: Métodos y Metodología
Facilitadora: Dra. Evelin Fernández
Realizado por: Isbelia Pinilla de Serrano


Hoy domingo 07 de Octubre, cuando se celebra el 127 aniversario del nacimiento de Niels Bohr, considerado el contrincante filosófico de Einstein, por sus continuas discusiones sobre los problemas epistemológicos en la Física Atómica, se revive la idea relacionada con lo poco efectivo que fue el paradigma existente, para solucionar y afrontar problemas que generaron una crisis acumulada, que exigió un cambio de paradigma.  No se plantea que el nuevo paradigma fuera mejor o peor que el existente, pero es seguro, que dicho paradigma fue más útil para solucionar problemas y responder preguntas  científicas.
Considerar la frase “romper paradigmas” parece sencillo desde el fondo singular de la interpretación humana.  Pero revisar el proceso de los factores estructurantes del pensamiento, que le da sustento a un paradigma y lo fortalece, que le permite perdurar en el tiempo y que sustenta las explicaciones de las preguntas realizadas por los hombres, confirma y justifica la base sólida del mismo.  Si un paradigma es considerado como un modo de ver el mundo, utilizado por una comunidad científica en un período histórico, entonces también es cierto que los paradigmas pueden considerarse excluyentes.  Esto es lo que ocurre con el paradigma cualitativo y el paradigma cuantitativo.
Sin embargo es completamente claro que la investigación y el conocimiento son piezas claves del ser humano. Y a la hora de investigar, debemos decidir cuál mecanismo escoger, habiéndonos preguntado antes: para qué investigamos y cuál es la naturaleza de la investigación? Si el paradigma cuantitativo utiliza un método de análisis causal-correlacional y el paradigma cualitativo utiliza un método de análisis descriptivo e interpretativo, dichas preguntas,  orientarán  la forma de llevar a cabo la investigación. 
Pero no es lo único que encamina la investigación.  Si su abordaje se refiere a lo cuantificable, el fenómeno no se verá integrado, sino como un conjunto de observaciones con una estructura rígida, sistemática y estática, orientada al resultado, con datos repetibles, en donde las relaciones  sujeto-objeto están consideradas como entidades independientes. Sin embargo, si asumimos una realidad social, con individuos que forman una red compleja, que puede ser susceptible de ser transformada, entonces no solo debe mirarse como un conjunto de números o leyes que cuantifican su comportamiento, sino como una observación cualitativa con una realidad que no es absoluta ni definitiva.
Parece ser que un paradigma cuantitativo, está abocado al estudio de las ciencias fácticas como la física, la química y la biología, aquellas que en el siglo XVII eran consideradas como las únicas prácticas científicas. Para este enfoque la realidad es objetiva; existe al margen de la razón y la conciencia humana sobre su existencia, está sujeta a un orden propio y opera según leyes y mecanismos naturales e inmutables; ellas permiten: explicar, predecir y controlar los fenómenos, es decir presenta un enfoque reduccionista y no holístico. Este paradigma se basa en la filosofía positivista que fundamentó los desarrollos científicos, en el entendido de que lo científico es aquello que se puede experimentar, ver y cuantificar. Sin embargo, la evolución de las ciencias iba con una inercia indiscutible, hacia la interdisciplinaridad.  Conocimientos teóricos de la profundidad de la Teoría Especial  y la Teoría General de la Relatividad de Einstein, La Teoría del Caos o de los Fractales o el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, confirmaban la necesidad de un paradigma que les permitiera a los científicos ver el mundo de la investigación de una manera diferente.
Sin embargo, cuando aparece la investigación social, los límites  filosóficos y conceptuales, del positivismo se tambalearon y se necesitó  un paradigma que apuntara hacia hechos ponderados en la experiencia personal, con la base inductiva ya que las investigaciones parten desde preguntas e hipótesis, con un carácter flexible, antes y durante el proceso, sabiendo que ella evoluciona a medida que se desarrolla, prevaleciendo el carácter subjetivo tanto en el análisis como en la interpretación de los resultados.
La investigación cualitativa, agrega conceptos humanistas y naturistas, y se realiza con la interacción social entre el investigador y los informantes. Como lo cita L. Lorenzo (2011), Dilthey destaca que los objetos de las ciencias sociales no son externos ni ajenos al hombre, sino el medio en el que éste se inserta. Este hecho hace que el hombre pueda observar su mundo histórico social desde dentro. En dicha investigación, prevalece el carácter subjetivo tanto en el análisis como en la interpretación de los resultados.  Rickert, retoma lo propuesto por Dilthey, precisando que la ciencia positivista persigue la explicación, mientras que la ciencia interpretativa la comprensión.
A lo largo del siglo XX, un conjunto de pensadores, tanto desde la investigación empírica, fundamentalmente la antropológica y sociológica, como desde la reflexión filosófica a través de escuelas como la fenomenología, la hermenéutica, el constructivismo y la filosofía crítica, desarrollan diversos intentos por estructurar métodos de investigación social alternativos al positivismo, que generen respuestas a las nuevas preguntas formuladas por los científicos. Siempre en el sentido de que una forma de generar conocimiento es la metodología interpretativa, con estrategias de investigación abiertas y libres, donde las hipótesis se van construyendo a posteriori como parte de procesos de observación continuos en un desarrollo de la investigación, que asume una comunicación entre el sujeto y el objeto.
Cabe mencionar que no existe un paradigma que constituya la solución absoluta de los problemas planteados en la investigación, sino que cada uno constituye una forma de llevar a efecto una investigación.  Cuando Gabriel García Márquez, en su paso por Caracas en  1990, dijo  “Muchas cosas que hoy son verdad no lo serán mañana. Quizás, la lógica formal quede degradada a un método escolar para que los niños  entiendan cómo era la antigua y abolida costumbre de equivocarse”, nos remonta a comprender  una máxima de Sir Isaac Newton que dice: “Un sutil pensamiento erróneo puede dar lugar a una indagación fructífera que revela verdades de gran valor”.
Según Fritjof Capra, importantes revoluciones de la Física, marcan grandes desarrollos científicos, que generan adelantos tecnológicos: Con la física aristotélica se estudiaba el universo en su esencia, luego, pasando por Galileo, Newton y Leibniz, estableciendo la necesidad de experimentación y el uso del cálculo diferencial  para plantear nuevas leyes, hasta  Einstein, al considerar velocidades cercanas a la velocidad de la luz, para confirmar el cumplimiento de la física Newtoniana y apreciar la discrepancia de sus afirmaciones, hasta Planck y Heisenberg proponiendo nuevas ideas sobre la constitución atómica y el principio de incertidumbre y sorprendentemente revisar que en la actualidad pensadores que siguen la tendencia de Joao Maneiro, con una nueva propuesta en la que el segundo postulado de la Teoría Especial de la Relatividad no es consistente, ya que según sus observaciones, la velocidad de la luz no se ha mantenido constante como lo propone Einstein, observamos que las investigaciones científicas se basan en observaciones y nuevas formas de realizarnos preguntas, y que la ciencia avanza paso a paso y cada persona depende del trabajo de sus predecesores.
En los actuales momentos se aprecia una tendencia hacia la investigación cualitativa, ya que nos introduce en una visión antropológica de acuerdo con la cual, las relaciones del hombre con el mundo han de ser contextualizadas, socio-histórica y temporalmente, en atención a las culturas de la sociedad donde el investigador cualitativo con una visión particular, nos determine confirmar que como lo plantea Nietzsche: el conocimiento es mera interpretación del mundo y depende de la perspectiva en que se encuentre el individuo que lo crea.
Dicha investigación está íntimamente relacionada con el interaccionismo simbólico y con la etnografía.  Los grupos o escenarios se consideran con una visión global y el investigador buscará la forma de no presentarse amenazante, ayudándose de métodos que no dificulten la investigación, sin dejar de lado la triangulación de la información que permitirá interpretar la situación de estudio, a la luz de todas las evidencias provenientes de las fuentes que se empleen en la investigación.  Cuando las evidencias coinciden o se complementan en torno a una tendencia, podemos señalar que hay consistencia en los resultados dentro la triangulación. 
Interpretar y seleccionar entre la guerra de paradigmas, cuál es el que se ajusta a la investigación, es responsabilidad y creatividad del investigador.  Identificar y aplicar uno de los paradigmas aquí analizados,  le permitirá descubrir un posicionamiento crítico particular de los diversos enfoques.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ECHEVERRIA, R. (1993). “El buho de Minerva”. Ediciones PIEE. Santiago, Chile.
El proceso de la Investigación http://es.slideshare.net/datakey/el-proceso-de-la-investigacion?ref=http://aulaweb.uca.edu.ni/blogs/raimundo/page/2/ [Fecha de consulta 07-10-2012]
GARCÍA MÁRQUEZ,  G. Prefacio para un nuevo milenio. El Nacional, A-6, 21 febr. 1990, Caracas.
GONZÁLEZ, F. (1997). Epistemología cualitativa y subjetividad. La Habana, Cuba: Editorial del Pueblo y Educación.
KHUN, T. (1982). La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de Cultura Económica.
Los nuevos diálogos sobre paradigmas y la investigación cualitativa. http://redalyc.uaemex.mx/pdf/340/34005206.pdf   [Fecha de consulta 08-10-2012].
MORÍN, E. (2000). Los siete saberes necesarios a la educación del futuro. Caracas: IESALC/UNESCO, FACES/UCV, CIPOST.
POPPER, K. Teoría cuántica y el cisma en física. Tecnos. Popper (1985), Madrid. 
Sabino, Carlos (1996). Los camino de la Ciencia. Bogotá,    Colombia. Panamericana.
Vida, historia y psicología en Wilhelm Dilthey http://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S1666 485X2011000100005&script=sci_arttext.  [Fecha de consulta 08-10-2012]

Puerto Ordaz, octubre 19 de 2012

lunes, 8 de octubre de 2012

Bacon, Descartes y Comte


René Descartes   filósofo y matemático, (La Haye,  francesa,  1596 -  1650), también llamado Renatus Cartesius
A los 22 años se enroló como soldado.  Renuncia a esa vida y se radica en los países bajos por considerarlo más favorable para cumplir los objetivos filosóficos y científicos.
Los cinco primeros años los dedicó principalmente a elaborar su propio sistema del mundo y su concepción del hombre y del cuerpo humano, que estaba a punto de completar en 1633 cuando, al tener noticia de la condena de Galileo, renunció a la publicación de su obra, que tendría lugar póstumamente
En 1637 apareció su famoso Discurso del método, presentado como prólogo a tres ensayos científicos. Descartes proponía una duda metódica, que sometiese a juicio todos los conocimientos de la época, aunque, a diferencia de los escépticos, la suya era una duda orientada a la búsqueda de principios últimos sobre los cuales cimentar sólidamente el saber.
Este principio lo halló en la existencia de la propia conciencia que duda, en su famosa formulación «pienso, luego existo».
El método cartesiano, que Descartes propuso para todas las ciencias y disciplinas, consiste en descomponer los problemas complejos en partes progresivamente más sencillas hasta hallar sus elementos básicos, las ideas simples, que se presentan a la razón de un modo evidente, y proceder a partir de ellas, por síntesis, a reconstruir todo el complejo
Los ensayos científicos que seguían, ofrecían un compendio de sus teorías físicas, entre las que destaca su formulación de la ley de inercia y una especificación de su método para las matemáticas. Los fundamentos de su física mecanicista, que hacía de la extensión la principal propiedad de los cuerpos materiales, los situó en la metafísica que expuso en 1641, donde enunció así mismo su demostración de la existencia y la perfección de Dios y de la inmortalidad del alma. El mecanicismo radical de las teorías físicas de Descartes, sin embargo, determinó que fuesen superadas más adelante
Descartes es considerado como el iniciador de la filosofía racionalista moderna por su planteamiento y resolución del problema de hallar un fundamento del conocimiento que garantice la certeza de éste, y como el filósofo que supone el punto de ruptura definitivo con la escolástica.


FRANCIS BACON, RENE DESCARTES Y AUGUSTE COMTE: GRANDES APORTES AL CONOCIMIENTO  (Ensayo)
Realizado por el Grupo No 9 Sección B Jornada de la tarde
Navarro, Gregorio (C.I. 12.127.656)
 Loreto, Adriana (C.I. 8.799.105)
Pinilla, Isbelia (C.I. 13.918.913)
El desempeño de la praxis educativa, en el ámbito escolar venezolano, exige de rigor, dedicación y preparación por parte de los docentes de cualquier de los niveles o modalidades del Sistema Educativo. Ello se debe a la difícil tarea de abordar, con el mayor grado de cientificidad posible, las acciones inherentes a la dirección del proceso de enseñanza-aprendizaje y a la solución de las problemáticas que atentan contra el desenvolvimiento eficaz del referido proceso. Según lo anterior queda clara la necesidad que los docentes, se conviertan en científicos de la educación, para lo cual resulta de especial importancia el dominio, de las diferentes formas de abordar el conocimiento, y no solo eso, sino también, como se percibió ese conocimiento en el tiempo, y según algunos teóricos.
Lo anterior, permite afirmar que la preparación científica de los docentes venezolanos  no puede lograrse, en ningún sentido, si no se asume en primera instancia el rol prioritario de la preparación científica de los que tiene a su cargo la alta responsabilidad de dirigir el proceso de enseñanza. Por tal razón el presente ensayo se enmarca a ofrecer  la concepción del conocimiento según Francis Bacon Londres (1561- 1626), Renatus Cartesius Francia  (1596- 1650) e Isidoro Comte. Francia (1798-1857).

En lo que concierne a  Bacon  y su forma de abordar el conocimiento se puede destacar el hecho, que para su época, pretendía someter todas las ramas del saber humano a revisión, clasificándolas de acuerdo con la facultad de la mente (memoria, razón o imaginación) a la que pertenecían; llamó a este esquema «la gran instauración», y llegó a elaborar muchos escritos dispersos, como el avance del conocimiento (Advancement of Learning, 1605). Así mismo distingue en la inteligencia humana tres facultades principales: memoria, imaginación y razón, a la primera corresponde un grupo de ciencias, las históricas; a la segunda, la poesía, y a la tercera, la filosofía, así mismo criticó el planteamiento aristotélico, considerando que la verdad sólo puede ser alcanzada a través de la experiencia y el razonamiento inductivo.

El método inductivo que elaboró pretendía proporcionar un instrumento para analizar la experiencia, a partir de la recopilación exhaustiva de casos particulares del fenómeno investigado y la posterior inducción, por analogía, desarrolló su pensamiento al margen de las corrientes que dieron lugar al surgimiento de la ciencia moderna, caracterizada por la formulación matemática de sus resultados, a la que él mismo no concedió la importancia debida.
Decreta que para afirmar una ley de la naturaleza, no sólo haber observado los hechos, sino también asegurarse de que los hechos no pueden producirse más que del modo que han sido observados; y para esto, se han de repetir y variar las observaciones. Así mismo Condenó la investigación de las causas finales y las fórmulas matemáticas con que los físicos visten sus descubrimientos; admitió la transmutación de los metales, y juzgó que el último fin de la ciencia era el descubrimiento.
Otro teórico  destacado por intentar dar respuesta  al conocimiento humano fue René Descartes, también llamado Renatus Cartesius quien nació en Francia en 1596, un hecho resaltante de este prominente científico es la consideración que tiene como el iniciador de la filosofía racionalista moderna, por su planteamiento y resolución del problema de hallar un fundamento del conocimiento que garantice la certeza de éste, y como el filósofo que supone el punto de ruptura definitivo con la escolástica. Considerado como el padre de la geometría analítica y de la filosofía moderna, así como uno de los nombres más destacados de la revolución científica.  Creó una técnica que le permitía expresar las leyes de la Mecánica, que constituían las leyes últimas de la Naturaleza, mediante ecuaciones algebraicas.  Condujo a la creencia según la cual el mundo material puede ser descrito objetivamente, sin referencia alguna al sujeto observador, en contraposición con los logros antes mencionados se cita de igual manera  su fracaso más desastroso, el cual fue el referido a las leyes del movimiento, por medio de un proceso de análisis puramente racional, había llegado a la conclusión de que la propiedad esencial de la materia era su extensión. Descartes se propone depurar el conocimiento por medio de la duda metódica. Este método consiste en cuestionar todo para poder llegar a algo evidente.  Dado que para Descartes el éxito de las matemáticas radica en la utilización de un método, parece quedar claro que el conocimiento de la verdad debe ir asociado a la utilización de un método, con características propias que permitan realizar análisis, es decir ir de lo simple a lo complejo; desarrollar la síntesis para ordenar lógicamente los razonamientos y hacer comprobación para concatenar los términos de la deducción.
Seguidamente se considera los trabajos científicos realizados por Isidoro Comte, quien es considerado el padre del positivismo, Este  término de positivismo hace referencia a lo real, lo positivo tiene como características el ser útil, cierto, preciso, constructivo y relativo. Según lo cual le permitió a Comte clasifica las ciencias en cinco fundamentales: astronomía, física, química, fisiología y física social o sociología. Es de hacer notar el rechazo como ciencia a la psicología y a la economía y concibe a las matemáticas más como un método e instrumento previo que como ciencia teórica.
Analizadas las posturas de Bacon, Descartes y Comte, consideramos que para el docente venezolano resultan importantes estos conceptos, que le sirven de herramientas teóricas y metodológicas para perfeccionar su labor docente y con ello contribuir a elevar la calidad de la educación en nuestro país. Así mismo los autores del presente ensayo defendemos la idea de que si cada docente utiliza estas teorías, en función de resolver con ciencia la diversidad de problemas docente educativos que se presentan, lograrán transformar la realidad educativa en que están inmersos, y con ello estarán colaborando significativamente a elevar la calidad de la  educación.  En conclusión, consideramos que es necesario analizar cada una de las posturas descritas anteriormente y utilizarlas combinándolas creativamente, en función de la transformación de la realidad educativa, que es decir, del perfeccionamiento del  Sistema Educativo venezolano.
Puerto Ordaz, 11 de noviembre de 2012








jueves, 19 de julio de 2012

FORMAS DE BUSCAR EL CONOCIMIENTO, DESDE LA VISIÓN DE DISTINTOS PERSONAJES Y ÉPOCAS


FORMAS  DE BUSCAR EL CONOCIMIENTO, DESDE LA VISIÓN DE DISTINTOS PERSONAJES Y ÉPOCAS
(ENSAYO)
Facilitadora: Dra. Enma Rodríguez
Realizado por el Grupo V Jornada de la tarde
Navarro, Gregorio
Loreto, Adriana
Talez, Goyomar
Bander, Zuleika
González Tirza
Pinilla, Isbelia
Desde la óptica de la historia de los procesos investigativos, no es fácil dar coherencia a todos los hechos y elementos que permitan comprender lo relativo a la búsqueda del conocimiento; todo ello debido a que la ciencia es un complejo fenómeno social, que abarca aspectos como el sistema de conocimientos, los métodos, los procesos investigativos y las instituciones dedicadas a la investigación, entre otros.  Ofrecemos entonces,  una sistematización referida a la evolución del conocimiento, puntualizando algunos personajes significativos en este ámbito.
En primera instancia, en el siglo XVI y XVII, al analizar el renacimiento, desde una postura científica, se cita en primera instancia, la teoría de Aristóteles, la cual sucumbe ante el desarrollo científico en el campo de la astronomía  y de la física.  La crisis fue generada por una racionalidad científica en la que imperó  la observación, la experimentación y la exactitud matemática.  La filosofía empirista de Copérnico, Kepler, Galileo, Hum, Bacon, Descartes, Newton, Mill, Locke, Leibniz y  Kant y la positivista de Comte, Kuhn, Dilthey Popper y Feretanbed, dejan un legado que aún perdura en el tiempo.  Newton con su obra “Philosophiae Naturalis Principia Mathematica”  publica sus descubrimientos de la mecánica y el cálculo, marcando el punto de inflexión en la historia de la ciencia. 
Fue la época de la revolución científica (entre finales de la edad media e inicios de la moderna), en la que la teoría heliocéntrica de Copérnico, la naturaleza elipsoidal de las órbitas de los planetas propuesta por Kepler y el cálculo diferencial de Leibniz,  confirman que las matemáticas regulan el universo y se  pone al descubierto, que la aceptación de todo conocimiento está basado en la observación y la experimentación. El mundo deja de ser manejado por los dogmas y se convierte en un gran remolino de experimentaciones que conllevan a valorar el conocimiento como la búsqueda de la verdad.
Desde el punto de vista científico, la contribución de éstos y otros personajes, dieron una estructura, a  la forma en que evolucionó  el conocimiento. La multiplicidad de visiones, las observaciones novedosas y el particular concepto del conocimiento, permitieron que en la edad moderna, se maneje una concepción amplia de este hecho.
Surgen grandes pensadores como el austriaco Karl Popper, fundando una corriente epistemológica que propone que el contrastar una teoría, significa refutarla mediante un contraejemplo y si no es posible refutar dicha teoría, quedaría aceptada provisionalmente; dicha corriente es conocida hoy como el falsacionismo.   Para Pooper, el punto de partida de la ciencia no  es solo la observación, sino los problemas.
Desde el punto de vista arriba señalado se tienen diferentes posturas en lo correspondiente al conocimiento y por tal, a la ciencia.   Sólo existe un tipo de ciencia: la que es capaz de construir hipótesis teóricas y contrastarlas con la realidad empírica, para plantear  ideas que solucionarán necesidades  e intereses de la sociedad, permitiendo que dichas ideas sean modificadas en el tiempo.
En este particular,  la ciencia sólo maneja verdades científicas, y éstas no son, necesariamente toda la verdad que interesa al ser humano, pues no son absolutas.   Visto de otro modo y partiendo de la posibilidad más singular, una verdad individual puede que no sea científica, pero debe ser respetada, pues es el resultado de un esfuerzo humano, por contribuir al bienestar particular  o a la búsqueda de una mejor sociedad.   En última instancia, son estas verdades las que  mueven, a la actuación más trascendental de la vida.

Puerto Ordaz, 19 de julio de 2012

sábado, 14 de julio de 2012

FILOSOFÍA: Hombre-conocimiento-trascendencia



“EL HOMBRE, LA REALIDAD Y EL CONOCIMIENTO, DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA TRASCENDENCIA DEL SER HUMANO”  (Ensayo)
Realizado por el Grupo No 9 Sección B Jornada de la tarde
Navarro, Gregorio (C.I. 12.127.656)
 Loreto, Adriana (C.I. 8.799.105)
Pinilla, Isbelia (C.I. 13.918.913)

Desde tiempos remotos, el hombre siempre ha buscado su trascendencia…ir más allá de algún límite; es y seguirá siendo atractivo para el ser humano.  Pero al considerar el punto de vista filosófico, no nos referimos únicamente a ir más allá del límite, sino, que el término está relacionado con superación y es allí que se encuentra la relación con la búsqueda del conocimiento, basada en la experimentación y dándole sentido a la vida.  
¿Quiénes han trascendido  en el tiempo y el espacio?  Personas que han mantenido en su haber, grandes condiciones: perseverancia, oportunidad, brillantez y creatividad.  No debemos extrañarnos entonces, que aún en las aulas de nuestras universidades se siga disertando sobre teorías filosóficas, físicas y matemáticas, incluyendo además la admiración por las bellas artes.  Apreciar, por ejemplo el impacto de la música en los sentimientos y  las pasiones humanas: tristeza, felicidad, nostalgia… o admirar la belleza y el misterio de la Giocconda…o estudiar la Teoría Especial de la Relatividad y admirarnos porque en este momento, un grupo de personas esté proponiendo su refutación…
Mirar atrás y revisar las personalidades que han trascendido en el tiempo y el espacio, implica ver, que este hecho no es exclusivo de personas con ciertas características de ambientes sociales, sexo, aspecto físico, ni mucho menos ambiente económico: desde Juana de Arco, a María Sklodowska, hasta Marilyn Monroe.  Desde Confucio, Marx, pasando por Da Vinci, Freud y Nitzsche, hasta Einstein y Schrödinger. Personalidades impactantes, alegres, tristes, con iguales sentimientos que el común de la sociedad, pero sabiéndolo o no, supieron darle la conexión precisa a la educación y la filosofía, para determinar en su esencia, que podían transformar la sociedad.
La anterior reflexión me cuestiona como docente: ¿qué puedo hacer para que mis estudiantes logren una interrelación entre lo cotidiano y las teorías científicas, para saciar su deseo de trascendencia? Si llevan ideas preconcebidas, les permito partir de su realidad para construir un sistema de redes que se aproximen a la verdad? Cuál verdad les estoy transmitiendo? Estoy respetando sus intereses e idiosincrasia?
Todo el proceso de adquisición de saberes, genera en el estudiante, una incertidumbre, que debe ser orientada mediante un método científico, con un proceso dialógico, pero siempre enfocado en la búsqueda de conocimientos ciertos y efectivos.  Además deberá estar orientada, para que dicha apropiación contribuya al mejoramiento y desarrollo personal, social o ambiental, con una estructura flexible, aceptando que dichos conocimientos pueden estar sometidos a otra visión o a la refutación, sabiendo además, que la verdad no es absoluta, sino que es dinámica, siempre basada en lo que nuestros antecesores han investigado, entendiendo que hay cierto rigor que se cumple para que pueda considerarse “ciencia”.  Acercándonos considerablemente a lo que dice Popper: La ciencia es un juego que nunca termina, en el que la regla más importante dice, que quien crea que algún día se acaba, sale del juego”   Lo que sí está claro es que debemos esperar que esa aprehensión del conocimiento, no siempre será una reacción inmediata del estímulo presentado por el docente, sino  una operación interior que será procesada de acuerdo a la disposición que tenga, en cuanto al tiempo, a las palabras, oportunidades, leyes…y a un cúmulo de herramientas que permitirán en el momento adecuado, aplicar el conocimiento y utilizarlo de acuerdo a su necesidad.
Es oportuno mencionar un pensamiento de Ernest Rutherford, un físico y químico neozelandés,  conocido por su propuesta de modelo atómico y estudio de partículas radiactivas, que también ha trascendido en el tiempo:  “No está en la naturaleza de las cosas, que el ser humano realice un descubrimiento súbito e inesperado; la ciencia avanza paso a paso y cada persona depende del trabajo de sus predecesores”
Puerto Ordaz, 11de julio de 2012