FORMAS DE
BUSCAR EL CONOCIMIENTO, DESDE LA VISIÓN DE DISTINTOS PERSONAJES Y ÉPOCAS
(ENSAYO)
Facilitadora:
Dra. Enma Rodríguez
Realizado por el Grupo V Jornada de la tarde
Navarro, Gregorio
Loreto, Adriana
Talez, Goyomar
Bander, Zuleika
González Tirza
Pinilla, Isbelia
Desde
la óptica de la historia de los procesos investigativos, no es fácil dar
coherencia a todos los hechos y elementos que permitan comprender lo relativo a
la búsqueda del conocimiento; todo ello debido a que la ciencia es un complejo
fenómeno social, que abarca aspectos como el sistema de conocimientos, los
métodos, los procesos investigativos y las instituciones dedicadas a la
investigación, entre otros. Ofrecemos
entonces, una sistematización referida a
la evolución del conocimiento, puntualizando algunos personajes significativos
en este ámbito.
En
primera instancia, en el siglo XVI y XVII, al analizar el renacimiento, desde
una postura científica, se cita en primera instancia, la teoría de Aristóteles,
la cual sucumbe ante el desarrollo científico en el campo de la astronomía y de la física. La crisis fue generada por una racionalidad
científica en la que imperó la
observación, la experimentación y la exactitud matemática. La filosofía empirista de Copérnico, Kepler,
Galileo, Hum, Bacon, Descartes, Newton, Mill, Locke, Leibniz y Kant y la positivista de Comte, Kuhn, Dilthey
Popper y Feretanbed, dejan un legado que aún perdura en el tiempo. Newton con su obra “Philosophiae Naturalis Principia
Mathematica” publica sus descubrimientos de la mecánica y
el cálculo, marcando el punto de inflexión en la historia de la ciencia.
Fue
la época de la revolución científica (entre finales de la edad media e inicios
de la moderna), en la que la teoría heliocéntrica de Copérnico, la naturaleza
elipsoidal de las órbitas de los planetas propuesta por Kepler y el cálculo
diferencial de Leibniz, confirman que
las matemáticas regulan el universo y se pone al descubierto, que la aceptación de todo
conocimiento está basado en la observación y la experimentación. El mundo deja
de ser manejado por los dogmas y se convierte en un gran remolino de
experimentaciones que conllevan a valorar el conocimiento como la búsqueda de
la verdad.
Desde
el punto de vista científico, la contribución de éstos y otros personajes,
dieron una estructura, a la forma en que
evolucionó el conocimiento. La
multiplicidad de visiones, las observaciones novedosas y el particular concepto
del conocimiento, permitieron que en la edad moderna, se maneje una concepción
amplia de este hecho.
Surgen
grandes pensadores como el austriaco Karl Popper, fundando una corriente
epistemológica que propone que el contrastar una teoría, significa refutarla
mediante un contraejemplo y si no es posible refutar dicha teoría, quedaría
aceptada provisionalmente; dicha corriente es conocida hoy como el
falsacionismo. Para Pooper, el punto de
partida de la ciencia no es solo la
observación, sino los problemas.
Desde
el punto de vista arriba señalado se tienen diferentes posturas en lo
correspondiente al conocimiento y por tal, a la ciencia. Sólo existe un tipo de ciencia: la que es
capaz de construir hipótesis teóricas y contrastarlas con la realidad empírica,
para plantear ideas que solucionarán
necesidades e intereses de la sociedad,
permitiendo que dichas ideas sean modificadas en el tiempo.
En
este particular, la ciencia sólo maneja
verdades científicas, y éstas no son, necesariamente toda la verdad que
interesa al ser humano, pues no son absolutas. Visto de otro modo y partiendo de la posibilidad
más singular, una verdad individual puede que no sea científica, pero debe ser
respetada, pues es el resultado de un esfuerzo humano, por contribuir al
bienestar particular o a la búsqueda de
una mejor sociedad. En última instancia,
son estas verdades las que mueven, a la
actuación más trascendental de la vida.
Puerto Ordaz, 19 de julio de 2012
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