domingo, 1 de julio de 2012

Perspectivas epistemológicas en la Producción de Saberes. (Glosario)


GLOSARIO DE TÉRMINOS
Facilitadora: Dra. Enma Rodríguez
Perspectivas epistemológicas en la Producción de Saberes
Doctorado en Ciencias de la Educación-Universidad Nacional Experimental “Rómulo Gallegos
Elaborado por: Isbelia Pinilla de Serrano (Sección A-tarde)





Un pensamiento de Einstein dice: “En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento” Me pregunto: y si contrapone una doxa? cuál es la vía de la verdad? O cuál es la opinión? Sin embargo, su tenacidad y su brillantez, lo llevaron a publicar en 1905 seis artículos que revolucionaron la ciencia, entre ellos, la explicación del efecto fotoeléctrico y la Teoría Especial de la Relatividad.  Cuando en 1915 publica su Teoría General de la Relatividad, la comunidad científica rectifica los paradigmas y los dogmas empiezan a ser escudriñados. Con una epistemología suficientemente sólida, se impone la nueva visión que llega a considerar la teoría Newtoniana, como un  caso especial de su análisis.  Sin embargo, la ontología de Einstein, al igual que la de Newton, no pueden ser consideradas inconsistentes…ambas tienen un proceso matemático que la solidifica. La historia cuenta que Eisntein (precursor del Círculo de Viena), reconoció que algunos de sus hallazgos pueden ser considerados serendipias…
En su libro “La Física, aventura del Pensamiento”  (1939), planteaba que su actividad científica formaba parte de las contribuciones filosóficas presentes en la historia, con el ánimo de entender los misterios de la naturaleza, aún se revisa el aspecto gnoseológico de su impacto.  La importancia del valor axiológico de su investigación, sin descuidar la teleología, le han hecho perdurar en el tiempo... Y hoy aún seguimos confirmando, que lo único absoluto es, que nada es absoluto!!!!  “Isbelia”



Axiología
El término  axiología  proviene del griego άξιος 'valioso' y λόγος 'tratado', o filosofía de los valores, es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos. El término axiología fue empleado por primera vez por Paul Lapie en 1902 y posteriormente por Eduard  von Hartmann en 1908.
La reflexión explícita acerca de los valores, sin embargo, es anterior a la noción de axiología y puede remontarse a Hume, quien se preocupa principalmente por los valores morales y estéticos y elabora una teoría anti metafísica y nominalista de los valores. Con todo, la teoría de Hume define los valores como principios de los juicios morales y estéticos, visión que será criticada por Friedrich Nietzchey su concepción genealógica de los valores, según la cual no sólo los juicios estéticos y morales dependen de valores, sino que hasta las verdades científicas y las observaciones cotidianas responden a ciertos valores y formas de valorar. Por otro lado, también Marx utiliza un concepto económico de valor para fundamentar en buena medida sus críticas y análisis socioeconómicos.
La axiología no sólo trata  los valores positivos, sino también de los valores negativos, analizando los principios que permiten considerar que algo es o no valioso  y considerando los fundamentos de tal juicio. La investigación de una teoría de los valores ha encontrado una aplicación especial en la ética y en la estética, ámbitos donde el concepto de  valor posee una relevancia específica.  Algunos filósofos como los alemanes Heinrich Rickert o Max Scheler han realizado diferentes propuestas para elaborar una jerarquía adecuada de los valores. En este sentido, puede hablarse de una «ética axiológica», que fue desarrollada, principalmente, por el propio Scheler y Nicolai Hartmann.
Desde el punto de vista ético, la axiología es una de las dos principales fundamentaciones de la ética, junto con la deontología.
De acuerdo con la concepción tradicional, los valores pueden ser objetivos o subjetivos. Ejemplos de valores objetivos incluyen el bien, la verdad o la belleza, siendo finalidades ellos mismos. Se consideran valores subjetivos, en cambio, cuando estos representan un medio para llegar a un fin (en la mayoría de los casos caracterizados por un deseo personal). Además, los valores pueden ser fijos (permanentes) o dinámicos (cambiantes). Los valores también pueden diferenciarse a base de su grado de importancia y pueden ser conceptualizados en términos de una jerarquía, en cuyo caso algunos poseerán una posición más alta que otros. El problema fundamental que se desarrolla desde los orígenes mismos de la axiología, hacia fines del siglo XIX, es el de la objetividad o subjetividad de la totalidad de los valores. Max Scheler se ubicará en la primera de las dos posiciones. El subjetivismo se opondrá, desde el principio, a este enfoque. Y entenderá (a la antigua manera de Pitágoras)  que lo estrictamente humano es la medida de todas las cosas, de lo que vale y de lo que no vale, y de la misma escala de valores, sin sustento en la realidad exterior. Alfred Jules,  en “Lenguaje, verdad y lógica”, su obra temprana, dejará los juicios de valor fuera de toda cuestión, en virtud de que no cumplen con el principio de verificación empírica. De esta manera, lo ético y lo estético no son más que «expresiones» de la vida espiritual del sujeto. No una captación comprobable del mundo externo.
Desde el punto de vista de Nietzsche, sin embargo, no hay una diferencia esencial entre lo que la concepción tradicional llama «juicios de valor» y los juicios científicos, ya que ambos están fundamentados en valoraciones que se han configurado históricamente y que constituyen por sí mismas los modos específicos de interpretar y vivir. Asimismo, tampoco hay diferencia esencial entre el juzgar y el actuar, ya que ambas cosas consisten en el despliegue de ciertas fuerzas que por definición son fuerzas que valoran y cuyo movimiento también depende de valoraciones previas.
Dentro del pensamiento filosófico existe un punto central que es cómo queremos llegar a ser en el futuro, en un estado mejor. Para poder pasar de un estado actual a un mejor estado es necesario que se comprenda primero que para hacer mejoras tenemos que fundarlas en ciertos puntos claves. En el pensamiento los hemos llamado siempre la axiología filosófica o axiología existencial, es decir los valores, que son aquellos fundamentados de la acción que nos pueden llevar a un estado mejor el día de mañana, esto se debe a que los valores dan sentido y coherencia a nuestras acciones.


Ciencia
El término ciencia proviene del latín scientia, de scire, que significa saber.  Es la actividad humana productora de conocimiento científico. Aquella actividad cultural humana que tiene como objetivo la constitución y fundamentación de un cuerpo sistemático del saber.  Así definida, esta actividad podría confundirse con otras parecidas con un objetivo parecido, como la filosofía, el arte, y hasta la misma religión. Pero la actividad científica se distingue de otras similares por sus características específicas: el conocimiento del que trata es un conocimiento racional, que se refiere al mundo material o naturaleza, cuyas regularidades quiere explicar y predecir; obtenido mediante un método experimental, del cual forman parte la observación, la experimentación y las inferencias de los hechos observados; es sistemático porque se organiza mediante hipótesis, leyes y teorías, y es un conocimiento objetivo y público, porque busca ser reconocido por todos como verdadero o, por lo menos, ser aceptado por consenso universal. Así entendido, el concepto de ciencia debería aplicarse exclusivamente a las denominadas ciencias empíricas, como la física o la zoología, excluyendo a las llamadas ciencias formales, como la matemática y la lógica. Pero estas últimas son también ciencias en el pleno sentido de la palabra porque, si bien no se refieren a hechos de la naturaleza, son también un conocimiento universal, sistemático y metódico, proporcionan los instrumentos de cálculo e inferencia, necesarios para el método y la sistematización de las ciencias empíricas y, además, también mantienen alguna relación con la naturaleza, de la cual constituyen modelos o formas para pensarla.
Históricamente, este tipo de conocimiento tuvo sus orígenes en Grecia, hacia el s. VI a.C., en las colonias jonias de Asia Menor, primero en forma de conocimientos de matemáticas y astronomía, y luego en forma de cosmologías nuevas que sustituyeron -en sus métodos, pero no en sus objetivos- a las viejas cosmogonías, tanto griegas y egipcias como babilónicas y hebreas. A este primer nacimiento se añadió, en el s. XVII, también en occidente y en la cuenca del Mediterráneo, el segundo y definitivo surgimiento de la ciencia, gracias a la renovación del modelo astronómico del mundo por obra de Nicolás Copérnico y, luego, a la aplicación del método matemático a los fenómenos físicos de la naturaleza, obra de Galileo. Estos autores y quienes siguieron apoyándose en su modelo de investigar dieron origen a lo que se denominó entonces «ciencia nueva» y posteriormente «ciencia moderna», la cual, con la síntesis posterior de la mecánica clásica de Newton, que supuso su culminación, se constituyó en modelo de conocimiento científico, o de ciencia, para toda la civilización posterior. Cuatro son los períodos que suelen destacarse como característicos de la aparición y constitución histórica de la ciencia:
1.     El paso de las primitivas cosmogonías (babilónicas, egipcias, hebreas y griegas) a las nuevas cosmologías, iniciadas por el pensamiento racional de los jonios del Asia Menor, hecho que supone el surgimiento de la filosofía en el s. VI a.C.
2.     La aparición de la tradición geocéntrica y geoestática por obra de Platón y Aristóteles y, sobre todo, de la astronomía y la física aristotélicas
3.     La crisis y crítica (según algunos, gradual a partir de la Edad Media) de las ideas aristotélicas, en la denominada revolución científica, a comienzos de la era moderna, con el establecimiento del paradigma de la mecánica de Newton
4.     Las modificaciones de este mismo paradigma, y por lo mismo, de la mecánica clásica y del modelo clásico de ciencia, por obra de la teoría de la relatividad especial de Einstein, en cosmología, y la nueva física cuántica, en lo relativo a la constitución de la materia.
 Las características básicas de que goza la ciencia son las mismas que se atribuyen al conocimiento científico, ya que, en definitiva, son una sola y misma cosa (uno es el resultado de la actividad y la otra es la actividad humana que lo produce), y sólo a ellos se aplica la noción de episteme, tal como se denominaba al verdadero saber entre los griegos, por oposición a la mera opinión, que se consideraba conocimiento impropio o saber infundado. Pero debe reducirse a su justa medida el valor de verdad de la ciencia. Y, así, la filosofía de la ciencia resalta el aspecto de provisionalidad del conocimiento científico e insiste en que la ciencia es sobre todo aquella actividad racional que consiste en proponer teorías provisionales, a modo de conjeturas audaces, a partir de los problemas que surgen de nuestra adaptación al medio, para someterlas a la prueba del experimento, contrastándolas con los hechos, a fin de descubrir su posible falsedad. De aquí que lo que caracteriza al desarrollo de la ciencia no sea precisamente la acumulación de conocimientos, sino la «indagación de la verdad persistente y temerariamente crítica»


Círculo de Viena
El Círculo de Viena (Wiener Kreis en alemán) fue  un organismo científico y filosófico formado por Moritz Schick  (República Federal de Alemania) en Viena, austria, en el año 1922 y disuelto definitivamente en 1936. Este movimiento, con el nombre original de Círculo de Viena para la concepción científica del mundo, se ocupa principalmente de la lógica de la ciencia, considerando la Filosofía como una disciplina encargada de distinguir entre lo que es ciencia y lo que no, y de la elaboración de un lenguaje común a todas las ciencias.
Los miembros del círculo de Viena publicaron en 1929 su manifiesto programático, en un opúsculo titulado  “La Visión Científica del Mundo”.
Propusieron utilizar un lenguaje común que debía ser elaborado por la filosofía, basándose en el lenguaje de la física, por ser ésta la disciplina científica de mayores avances y la que practicaba profesionalmente, muchos de los miembros del círculo. Para el Círculo de Viena la filosofía tiene la acepción de una disciplina más bien ligada a lógica y el empirismo inglés, que define lo relevante de los enunciados. La publicación en 1922 de  Ludwig Wittgenstein de su Tractatus Logico-Philosophicus que influyó en los trabajos del Círculo y reafirmó posiciones previas en cuanto a tratar la ciencia como un conjunto de proposiciones con sentido y relevantes.
El proyecto del Círculo de Viena comenzó a difundirse a partir de los trabajos de la revista  “Erkenntnis” dirigida por Rudolf Carnap, en la cual se publicaron los principales aportes de este movimiento.  Karl Popper hizo una presentación de su obra “La Lógica de la Investigación Científica” que influyó en forma importante en el Círculo. Si bien se identificó con ciertas premisas que están en falsacionismo,  nunca se consideró o asoció posteriormente con el Círculo siendo un crítico de su positivismo.
El círculo de Viena se disolverá producto de la presión política y ascenso del nazismo en Austria. En 1936, Moritz Schlick sería asesinado por un estudiante Nazi, Johann Nelbock, situación justificada por la prensa alemana de la época. Tras estos acontecimientos, la mayor parte de los miembros del círculo de Viena escaparon a otros países donde seguirán desarrollando su filosofía: el  Positivismo Lógico, pero ya no como un círculo, sino de manera diseminada.
En 1939 Rudolf Carnap, Otto Neurath y Charles Morris  publican la Enciclopedia Internacional de la Ciencia Unificada. Si bien  el empirismo lógico siguió desarrollándose por un tiempo, este volumen es considerado como el último trabajo realizado por el Círculo de Viena.
La filosofía del Círculo de Viena aboga por una concepción  científica del mundo, defendiendo el empirismo de David Hume, John Locke y Ernest Mach, el método de la inducción, la búsqueda de la unificación del lenguaje de la ciencia y la refutación de la metafísica. Esta filosofía es una forma de empirismo y una forma de positivismo conocida con los nombres de Positivismo lógico, neopositivismo,  empirismo lógico o neoempirismo, aunque los miembros del Círculo de Viena preferían llamarlo empirismo consecuente.
El positivismo y el empirismo lógico o neoempirismo no precisaban distinción alguna, pues disponían de criterios objetivos con los que poder responder: los principios de verificación y de confirmación respectivamente. Sin embargo, tan pronto como se identifica el conocimiento con el conocimiento probado o confirmado, en cierto grado surge el escollo de tener que justificar el inductismo como doctrina legitimadora de las inferencias
Podemos considerar como miembros del Círculo de Viena: Moritz Schlick, Rudolf  Carnap, Otto  Neurath, Herbert Feigl, Philipp Frank, Friedrich  Waismann, Johan Craidoff, Hans Hahn, Hans Reichenbach, Kurt Gödel, Carl  Hempel, Alfred Tarski, A. J. Ayer, Charles Morris, Felix Kaufmann, Victor Kraft, Sigmund Freud, Otto Weininger, Carl Hempel, Karl  Popper
Y podemos considerar como precursores del Círculo de Viena a los siguientes autores: Auguste Comte, Albert Einstein, Gottlob Frege, David Hume, Ernst Mach, Bertrand Russell, Ludwig Wittgenstein, Hans Kelsen



Dogma
Un dogma es, según el diccionario de la Real Academia Española, una proposición que se asienta por firme y cierta y como principio innegable de una ciencia. Sin embargo, su sentido más común es el de una doctrina sostenida por una religión u otra organización de autoridad y que no admite réplica; es decir, es una creencia individual o colectiva no sujeta a prueba de veracidad, cuyo contenido puede ser religioso, filosófico, social, sexual, etc., impulsado por una utilidad práctica. La enseñanza de un dogma o de doctrinas, principios o creencias de carácter dogmático se conoce como adoctrinamiento.
En su origen (del latín dogma, y este del griego δόγμα) el término podía significar una norma o decreto emitido por una autoridad, o una opinión característica de una escuela filosófica. Con el crecimiento de la autoridad de la Iglesia Católica, la palabra adquirió el que ahora es su significado más usual, dogma teológico o  dogma de fe, del que derivan -por analogía- el resto de los usos habituales. De donde surge la tercera acepción del DRAR: el dogma es, pues, el "fundamento o puntos capitales de todo sistema, ciencia, doctrina o religión".
Téngase presente que en las definiciones del DRAE el significado de la palabra ciencia es tan extenso, que abarca incluso a las ciencias ocultas, como la astrología y la alquimia. La Real Academia Española no menciona un ejemplo de un dogma en el campo de las ciencias basadas en el método científico, ya que estas carecen de fundamentos o puntos capitales que sean de carácter innegable
 http://es.wikipedia.org/wiki/Dogma [Fecha de consulta: 16-06-2012]


Doxa
Doxa (δόξα) es una palabra griega que se suele traducir por 'opinión'. Fue un concepto utilizado por Parménides, al distinguir la «vía de la verdad» de la «vía de la opinión», y más tarde por Platón.
Según Platón la doxa se trata de un conocimiento fenomenológico y, en consecuencia, según él, engañoso. La doxa comprendería dos grados: epitaxia  (εἰκασία) y pistis (πίστις), es decir, imaginación y fe o creencia. Platón contrapone la doxa a la episteme; a veces esta última se traduce como conocimiento científico pero, según Platón, la episteme solo tiene desarrollo en el mundo de las ideas (conocimiento intelectual) y no el mundo sensible (conocimiento sensible).
Platón criticaba la doxa, pero, sobre todo, despreciaba a quienes hacían del falso conocimiento y de la apariencia de sabiduría un medio de lucro personal o de ascendencia social. A estos personajes los denominaba doxóforos, «aquellos cuyas palabras en el Ágora van más rápidas que su pensamiento». Una definición que bien podría aplicarse hoy a la mayoría de los impropiamente llamados «tertulianos» en los medios de comunicación actuales, «profesionales de la opinión».
Existe una relación entre la doxa y la episteme explicada a través de la alegoría de la caverna.
La palabra doxa tomó un nuevo significado entre el 3 y 1 ª siglos aC, cuando los "setenta" (evdomikonta ) eruditos hebreos en Alejandría tradujo las Escrituras hebreas al griego. En esta traducción de las Escrituras, llamada la Septuaginta, los estudiosos hecho que la palabra hebrea para "gloria" (כבוד, kavod ) como doxa . Esta traducción de las Escrituras Hebreas fue utilizada por la iglesia primitiva y es citado con frecuencia por los autores del Nuevo Testamento. Los efectos de este nuevo sentido de la doxa como "gloria" se evidencia por el uso ubicuo de la palabra en todo el Nuevo Testamento y en los servicios de adoración de la Iglesia Ortodoxa Griega , que refleja el comportamiento o en la práctica más que una opinión personal. Este cambio semántico en la palabra doxa también se ve en la palabra rusa слава ( Slava ), lo que significa la gloria , pero se utiliza con el significado de la creencia , opinión en palabras como православие ( pravoslavie , es decir, la ortodoxia , o, literalmente, la fe verdadera ).
Pierre Bourdieu , en su Esbozo de una teoría de la práctica , utilizó el término doxa para referirse a lo que se da por sentado en cualquier sociedad en particular. La doxa , en su opinión, es la experiencia por la cual "el mundo natural y social que aparece como evidente por sí misma"  Abarca lo que cae dentro de los límites de lo pensable y lo decible ("el universo del discurso es posible"), lo que "hace falta decir, porque se trata de decir". Las instancias humanistas de la aplicación de Bourdieu de la noción de doxa son a ser rastreada en Distinción en la doxa fija los límites de la movilidad social en el espacio social a través de límites impuestos sobre el consumo característico de cada uno sociales individuales: algunos artefactos culturales son reconocidos por la doxa por ser inapropiado a la posición social real, por lo tanto, la doxa ayuda a petrificar los límites sociales , el "sentido de su lugar", y el propio sentido de pertenencia, que está estrechamente relacionada con la idea de que "esto no es para nosotros" ( ce n'est pas nous vertido). Así, los individuos se convierten en sujetos voluntarios de las estructuras mentales incorporadas que les privan de más consumo deliberado.
http://es.wikipedia.org/wiki/Doxa [Fecha de consulta: 18-06-2012]


Epistemología
El término epistemología proviene del griego ἐπιστήμη (episteme), que significa "conocimiento", y λόγος (logos), "estudio".  Es la rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es el conocimiento. Etimológicamente significa “estudio del conocimiento” o “estudio de la ciencia”.  La epistemología, como teoría del conocimiento, se ocupa de problemas tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que llevan a la obtención del conocimiento, y los criterios por los cuales se le justifica o invalida, así como la definición clara y precisa de los conceptos epistémicos más usuales, tales como verdad, objetividad, realidad o justificación. 
La epistemología encuentra sus primeras formas en la Grecia Antigua, en filósofos como Platón. En Grecia, el tipo de conocimiento llamado episteme se oponía al conocimiento denominado doxa.  . Hoy en día, sin embargo, el término "epistemología" ha ido ampliando su significado y se utiliza como sinónimo de "teoría del conocimiento". 
No se debe confundir a la epistemología con:
La  gnoseología:   Muchos autores franceses e ingleses identifican el término "epistemología" con lo que en español se denomina "gnoseología" o "teoría del conocimiento", rama de la filosofía que se ocupa del conocimiento en general: el ordinario, el filosófico, el científico, el matemático, etc. De hecho, la palabra inglesa "epistemology" se traduce al español como "gnoseología".
La filosofía de la ciencia: La epistemología también se suele identificar con la filosofía de la ciencia, pero se puede considerar a esta última como más amplia que la epistemología. Algunas suposiciones que son discutidas en el marco de la filosofía de la ciencia no son cuestionadas por la epistemología, o bien se considera que no influyen en su objeto de estudio
La metodología: El metodólogo no pone en tela de juicio el conocimiento ya aceptado como válido por la comunidad científica sino que se concentra en la búsqueda de estrategias para ampliar el conocimiento. Por ejemplo, la importancia de la estadística, está fuera de discusión para el metodólogo, pues constituye un camino para construir nuevas hipótesis a partir de datos y muestras. En cambio, el epistemólogo a la vez podría cuestionar el valor de esos datos y muestras y de la misma estadística.
La epistemología propiamente dicha comienza en el Renacimiento.  El conocimiento científico aparecerá en ella como conocimiento, análisis y síntesis de los fenómenos, es decir, de la apariencia o manifestación de la realidad en la experiencia humana.  Los momentos más importantes de la maduración de esta metodología de la ciencia como crítica racional de los fenómenos de experiencia están representados por Kepler (1571-1630) y Galileo Galilei (1564-1642), Francis Bacon (1561-1626), René Descartes (1596-1650), Isaac Newton (1642-1727), Locke (1632-1704), Leibniz (1646-1716) y Kant.
En el  siglo XX, la epistemología científica queda agrupada en tres grandes escuelas o generaciones: el neopositivismo lógico, el racionalismo crítico y el pos popperianismo. El neopositivismo lógico tuvo en Bertrand Russell (1872-1970) y  Ludwig Wittgentein (1889-1951) sus dos principales predecesores. Bajo su influencia, se formó en los años veinte de este siglo el llamado Círculo de Viena, con el que el positivismo se transforma en neopositivismo lógico y toma cuerpo la primera gran escuela de epistemología científica en el siglo XX.
Entonces,  podemos decir que la epistemología es una disciplina que estudia cómo se genera y se valida el conocimiento de las ciencias. Su función es analizar los preceptos que se emplean para justificar los datos científicos, considerando los factores sociales, psicológicos y hasta históricos que entran en juego.  En ese sentido, podemos establecer de manera más clara aún que la epistemología de lo que se encarga es de abordar la filosofía y el conocimiento a través de la respuesta a diversas preguntas de vital importancia como las siguientes: ¿qué es el conocimiento?, ¿cómo llevamos a cabo los seres humanos el razonamiento? o ¿cómo comprobamos que lo que hemos entendido es verdad?
http://www.rae.es/RAE/Noticias.nsf/Home?ReadForm [Fecha de consulta: 18-06-2012]


Filosofía
El término filosofía viene del latín philosophía y éste del griego φιλοσοφία que significa: amor al saber, derivado de filos que significa amar y sophia: saber, sabiduría.  Se considera como un conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano.
Etimológicamente, en una traducción excesivamente convencional, «amor a la sabiduría», donde la palabra sophía, en lugar de ser traducida como «sabiduría», término con connotaciones grandilocuentes, debe traducirse como «saber teórico», o, en palabras de Aristóteles, como «entendimiento y ciencia»; de igual manera, philos, el «amigo» o el «amante» de este saber intelectual puede entenderse, a la manera de Platón, como aplicado a aquel que desea o está ávido de saber.  
Históricamente, la invención -hecha por los griegos de las colonias jonias de Asia Menor, hacia el s. VI a.C.,- de hacer frente con la reflexión racional a los problemas que les presentaba la naturaleza. La invención consistió -es la tesis de Karl R. Popper- en un cambio de actitud ante las afirmaciones tradicionales acerca del mundo y el lugar que ocupa el hombre en el mundo, sobre todo acerca de los orígenes de ambos, debido a profundas transformaciones sociales. De una actitud tradicional, conservadora y acrítica, basada en el mito, se pasa a una actitud nueva, innovadora y crítica, que se expresa mediante teorías sobre el mundo, a los comienzos rudimentarios. Esta actitud llega a convertirse en la tradición de criticar teorías, de modo que la filosofía, primero, y luego la ciencia, que irá naciendo de aquélla, no son más que la actitud crítica del hombre ante las cosas -la naturaleza, el universo y él mismo-, tal como se ha desarrollado a lo largo de la historia.  
Cómo se ha entendido y desarrollado esta actitud crítica, o esta actividad de reflexión racional, a través de los tiempos constituye la historia de la filosofía y de la ciencia, y aun de la misma civilización. En líneas generales, tras la espléndida aparición del pensamiento griego, que desarrolla la filosofía primero como un saber acerca de la naturaleza (presocráticos), luego como un saber sistemático e integral (Platón y Aristóteles) y, finalmente, como una forma ética de vivir (helenismo), la filosofía se funde de nuevo con el pensamiento religioso, de donde había surgido como crítica y alternativa, en parte para confundirse con él y en parte para reelaborarlo desde su interior (neoplatonismo, cristianismo, filosofía escolástica). Tras una larga y más bien confusa, pero en ningún modo infructuosa relación que la fe y la razón mantienen en el mundo medieval occidental, ya sea cristiano, árabe o judío, el pensamiento racional se reestructura de forma autónoma con el Renacimiento y la revolución científica. Así como en esta época nace la ciencia moderna, hace también su aparición la filosofía moderna. 
Descartes establece la nueva función de la filosofía: asegurar la certeza del conocimiento humano; la misión de la filosofía es poner en claro en qué fundamenta el sujeto humano su confianza en saber. Racionalismo y empirismo son dos maneras de responder a lo mismo: la certeza la da la razón o la experiencia. Hay acuerdo en admitir la existencia de un conocimiento objetivo y común; el desacuerdo está en el método de conseguirlo y en la medida en que es posible conseguirlo. 
Kant invierte sustancialmente la perspectiva y la actitud crítica se dirige al mismo sujeto que la ejerce; se investiga su capacidad estructural de conocer y, como resultado del «giro copernicano», establece que el conocimiento es, de algún modo, constituido por el mismo sujeto humano -por la naturaleza humana-, no sólo en sus límites sino también en su mismo contenido, y este conocimiento es universal y el mismo para todos porque la naturaleza humana es la misma en todos. En la historia posterior a Kant, la creencia en una naturaleza humana y en un solo tipo de racionalidad ha sido puesta en cuestión. Además de naturaleza, hay historia y evolución y, además de razón, valores, estructuras económicas, inconsciente y vida. No puede darse ya por supuesto que existe una cosa tal como racionalidad y naturaleza humana, igual como no hay una cosa objetiva que pueda llamarse «verdad»; más bien hay que preguntarse por cuáles son las condiciones que hacen posible que haya racionalidad, naturaleza y verdad.  
El desarrollo de las mismas ciencias empíricas durante los dos últimos siglos, y sobre todo el de su metodología, ha llevado a la conclusión de que la investigación científica no apunta simplemente a la verdad y a la certeza. El valor de la ciencia es incuestionable y sus procedimientos son modelos de racionalidad, pero lo son precisamente porque cree que debe cuestionarse a sí misma constantemente. 
No porque haya una naturaleza, un modelo de racionalidad y un conocimiento verdadero se ponen los hombres de acuerdo; más bien porque los hombres se ponen de acuerdo es posible hablar de conocimiento verdadero, de racionalidad y de aquello que es, o ha de ser, común a todos. 
A la filosofía corresponde, en los distintos ámbitos en que es necesario el acuerdo -en lo social, en lo ético, en lo teórico, en lo científico- tratar de las condiciones que lo hacen posible y de los términos en que puede establecerse.  
Aunque a lo largo de su historia la filosofía ha consistido en un saber sustantivo y autónomo, en ocasiones, ha sido el único saber disponible; en la actualidad no se atribuye a la filosofía un objeto propio de estudio, por la simple razón de que puede abarcarlos todos. Las ciencias son posteriores a la filosofía en cuanto a su nacimiento cronológico, pero ésta ejerce ahora su actividad tras la actividad de las ciencias. Por esto suele definirse la filosofía como una reflexión de segundo orden que se ejerce sobre otras actividades reflexivas de primer orden. Estas actividades reflexivas de primer orden se ejercen directamente sobre la naturaleza en su sentido más amplio, que abarca desde el universo hasta el individuo pasando por la sociedad y la historia, y sobre esta actividad primera reflexiona posteriormente la filosofía, analizando, criticando, dilucidando, interpretando o evaluando sus presupuestos, sus conceptos básicos, sus métodos, sus resultados y sus objetivos. 
No constituye, pues, la filosofía un cuerpo de doctrinas, propio y exclusivo, y distinto de los demás saberes, sino una actividad racional de reflexión sobre todos aquellos aspectos que se consideran fundamentales en distintos ámbitos de la vida humana. Esta actividad se desarrolla  constituyendo sus propias reflexiones teóricas en aquellos aspectos no susceptibles de ser tratados científicamente o técnicamente, y sometiendo a crítica, con todos los medios de que dispone la racionalidad humana -desde procedimientos formales de la lógica y del análisis del lenguaje hasta la sola actividad reflexiva, nociones fundamentales, creencias básicas, objetivos y métodos de la vida científica o de la vida ordinaria. 
La invención del término «filosofía» suele atribuirse al pensador y matemático griego Pitágoras de Samos,  aunque no se conserva ningún escrito suyo que lo confirme. Según la tradición, hacia el año 530 a. C., el tirano León trató de sabio a Pitágoras, el cual respondió que él no era un sabio, sino alguien que aspiraba a ser sabio, que amaba la sabiduría. Según Pitágoras, la vida era comparable a los juegos olímpicos, porque en ellos encontramos tres clases de personas: las que buscan honor y gloria, las que buscan riquezas, y las que simplemente buscan contemplar el espectáculo, los filósofos.
Años más tarde, Platón agregó más significado al término cuando contrapuso a los filósofos con los sofistas. Los filósofos eran quienes buscaban la verdad, mientras que los sofistas eran quienes arrogantemente afirmaban poseerla, ocultando su ignorancia detrás de juegos retóricos o adulación, convenciendo a otros de cosas infundadas o falsas, y cobrando además por enseñar a hacer lo mismo. Aristóteles adoptó esta distinción de su maestro, extendiéndola junto con su obra a toda la tradición posterior.
El texto más antiguo que se conserva con la palabra «filosofía» se titula Tratado de medicina antigua, y fue escrito hacia el año 440 a. C. Allí se dice que la medicina «moderna» debe orientase hacia la filosofía, porque sólo la filosofía puede responder a la pregunta ¿qué es el hombre?
Las ramas y los problemas que componen la filosofía han variado mucho a través de los siglos. Por ejemplo, en sus orígenes, la filosofía abarcaba el estudio de los cielos que hoy llamamos astronomía, así como los problemas que ahora pertenecen a la física. Sin embargo, algunas de las ramas centrales de la filosofía en el presente son: Metafísica, Gnoseología, Lógica, Ética, Estética, Filosofía: política, del lenguaje, de la mente, de la historia.
http://es.wikipedia.org/wiki/Filosof%C3%ADa  [Fecha de consulta: 15-06-2012]


Gnoseología
El término gnoseología viene del griego γνωσις, gnosis, que significa  "conocimiento" o "facultad de conocer", y λόγος, logos, "razonamiento" o "discurso".  También llamada teoría del conocimiento, es una rama de la filosofía que estudia la naturaleza, el origen y el alcance del conocimiento.  La gnoseología no estudia los conocimientos particulares, como pueden ser el conocimiento de la Física, de la Matemática o de nuestros alrededores inmediatos, sino el conocimiento en general, aunque puede hablar sobre los límites y el fundamento de otros conocimientos particulares (por ejemplo, al dilucidar qué valor tiene una "medida" usada por la Física). Estudia la naturaleza, el origen y el alcance del conocimiento, es decir que estudia el conocimiento en general.
Los problemas en torno al conocimiento son centrales en la filosofía y su consideración se inicia con la filosofía misma, especialmente con Platón, en especial en su diálogo titulado Teeteto. Prácticamente todos los grandes filósofos han contribuido a la gnoseología.
Es obvio que otras disciplinas también se ocupan del conocimiento, pero desde otros puntos de vista. La psicología lo hace encarando los aspectos de la vida mental que en el conocer están implícitos. La lógica también se ocupa del tema, pero sus miras están puestas en la corrección o incorrección de las proposiciones y de los razonamientos o argumentaciones, y no en la relación entre el conocimiento y el objeto del mismo. La ontología, a su vez, también se ocupa de gnoseología, pero atendiendo al objeto, a la naturaleza de los objetos del conocer, a su clasificación en reales o ideales (matemática y lógica).

 Ontología
El término ontología proviene del grtiego ὄν, ὄντος, que significa el ser, y –logíaParte de la metafísica que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales.
Muchas preguntas tradicionales de la filosofía pueden ser entendidas como preguntas de ontología: ¿Existe Dios? ¿Existen entidades mentales, como ideas y pensamientos? ¿Existen entidades abstractas, como los números? ¿Existen los universales?  Además, la ontología estudia la manera en que se relacionan las entidades que existen.  Estudiantes de Aristóteles utilizaron el término metafísica por primera vez (literalmente quiere decir "después de la física") para referirse a lo que su maestro describió como "filosofía primera", posteriormente conocida como ontología. La ontología es la investigación del ser en tanto que ser, o del ser en general, más allá de cualquier cosa en particular que es o existe. En algunos filósofos, sobre todo de la escuela de Platón, sostienen que todos los sustantivos se refieren a entidades existentes. Otros afirman que los sustantivos no siempre nombran entidades, sino que ofrecen una forma de referencia a una colección de objetos o sucesos. En este sentido, la mente, en lugar de referirse a una entidad, se refiere a una colección de sucesos mentales experimentados por una persona.
Al parecer el primero en usar la expresión “ontología" (aunque con caracteres griegos) en sentido filosófico fue Rodolfo Goclenio en obra Lexicon philosophicum, quo tanquam clave philosophiae fores aperiuntur en el año 1613. Se afirma allí que la ontología es la filosofía del ente.  Después de diversos usos y su paso a caracteres latinos, Leibniz usa la expresión en su Introductio ad Encyclopaediam arcanam y la define como “ciencia de lo que es y de la nada, del ente y del no ente, de las cosas y de sus modos, de la sustancia y del accidente”.  Ya como término técnico la encontramos en la obra Ontologia sive de ente in genere de Jean Le Clerc publicada en 1692. Y  Christian Wolff la populariza definiéndola como “ciencia del ente en general, en cuanto que ente”. Afirma que usa un método demostrativo o deductivo y analiza los predicados que corresponden al ente en cuanto ente.  Todos estos sentidos contribuyeron a identificarla en la práctica con la metafísica.
El problema central de la ontología fue presentado muy elocuentemente por Willard van Orman Quine en su artículo Sobre lo que hayUn rasgo curioso del problema ontológico es su simplicidad. Puede formularse en dos monosílabos castellanos: «¿Qué hay?». Puede además responderse en una sola palabra: «Todo», y todos aceptarán esta respuesta como verdadera. Sin embargo, esto es sólo decir que hay lo que hay. Queda lugar para discrepancias en casos particulares; y así la cuestión ha persistido a través de los siglos.
En general, cada uno de estos "casos particulares" presenta un problema distinto.   Desde la segunda mitad del siglo XX, el naturalismo imperante ha determinado que los debates metafísicos sean principalmente acerca de la existencia o no de todo aquello que parece entrar en conflicto con la descripción del mundo provista por las teorías científicas más exitosas.   Esto se refleja en la elección de algunos de los casos que se mencionan a continuación:
Las entidades abstractas: Es ampliamente aceptado que todas las entidades caen en una de dos categorías: o son abstractas, o son concretas. Los números, , los conjuntos y los conceptos son algunos ejemplos de entidades que intuitivamente clasificamos como abstractas, mientras que el planeta Venus, este árbol y aquella persona son ejemplos intuitivos de entidades concretas. Sin embargo, todavía no existe un criterio aceptado para decidir cuándo una entidad es abstracta y cuándo concreta, aparte de la intuición. Además, tampoco existe acuerdo sobre si las entidades abstractas siquiera existen, y en caso de que existan, sobre cuáles existen.
Las entidades del sentido común: Al encontrar una silla, ¿debemos decir que lo que hay en el mundo es una silla? ¿O sería más correcto decir que lo que hay, estrictamente hablando, es un montón de moléculas? ¿O quizás un montón de átomos?   Y está claro que este argumento puede extenderse a muchas otras entidades del sentido común.
Los universales: También llamados propiedades, atributos o cualidades, son los supuestos referentes de los predicados como "verde", "áspero", "amigo" o "insecto".  La existencia de los universales se postula para justificar nuestra manera de hablar acerca de los individuos. Así por ejemplo, estamos justificados en decir de una planta que "es verde", porque la planta posee el universal verde, o alternativamente porque el universal verde está presente en la planta.  Además, podemos decir de varias cosas que "son todas verdes", porque el universal verde, siendo algo distinto de las cosas, está sin embargo presente en todas ellas. El  problema de los universales  es acerca de si los universales existen, y en caso de que así sea, cuál es su naturaleza: si existen en las cosas (in re), o independientemente de ellas (ante rem), o en nuestra mente, por mencionar algunas posturas.
Según Husserl la ontología es una ciencia de las esencias que puede ser formal o material. La primera se dedica a las esencias formales, es decir, a las propiedades de todas las esencias. Las ontologías materiales tratan de esencias materiales y se restringen según los modos de sus objetos. Por tanto, son llamadas también “ontologías regionales”. Obviamente la ontología formal abarca todas las materiales e incluso las del ser.
Heidegger afirma que existe una ontología fundamental que es llamada “metafísica de la existencia” que se encarga de descubrir “la constitución del ser de la existencia”. La ontología se refiere entonces a las condiciones de posibilidad de las existencias o al ser mismo en su apertura originaria. Además, insiste en diferenciar la metafísica de la ontología, alegando que son radicalmente distintas, pues la primera confunde ser con ente; mientras que la segunda, parte precisamente del hecho de que son diferentes.
  

Paradigma
El término paradigma  se origina en la palabra griega παράδειγμα (parádeigma) que a su vez se divide en dos vocablos "pará" (junto) y "déigma" (modelo), en general, etimológicamente significa «modelo» o «ejemplo». A su vez tiene las mismas raíces que «demostrar».
En todo el ámbito científico, religioso u otro contexto epistemológico, el término paradigma puede indicar el concepto de esquema formal de organización, y ser utilizado como sinónimo de marco teórico o conjunto de teorías. Este concepto fue originalmente específico de la gramática: en 1992 el diccionario Merriam-Webster definía su uso solamente en tal contexto, o en retórica para referirse a una parábola o a una fábula. En lingüística, Ferdinand de Saussure ha  usado,  para referirse a una clase de elementos con similitudes. El término tiene también un significado en el terreno de la psicología refiriéndose a aceptaciones de ideas, pensamientos, creencias incorporadas generalmente durante nuestra primera etapa de vida que se aceptan como verdaderas o falsas sin ponerlas a prueba de un nuevo análisis.
En términos generales se puede definir al término paradigma como la forma de visualizar e interpretar los múltiples conceptos, esquemas o modelos del comportamiento en todas las etapas de la humanidad en lo psicológico y filosófico, que influyen en el desarrollo de las diferentes sociedades así como de las empresas, integradas e influenciadas por lo económico, intelectual, tecnológico, científico, cultural, artístico, y religioso que al ser aplicados pueden sufrir modificaciones o evoluciones según las situaciones para el beneficio de todos.
El filósofo y científico Thomas Kuhn dio a paradigma su significado contemporáneo cuando lo adoptó para referirse al conjunto de prácticas que definen una disciplina científica durante un período específico de tiempo. El mismo Kuhn prefería los términos ejemplar o ciencia normal, que tienen un significado filosófico más exacto. Sin embargo, en su libro La Estructura de las Revoluciones Científicas define a un paradigma de la siguiente manera: Lo que se debe observar y escrutar. El tipo de interrogantes que se supone hay que formular para hallar respuestas en relación al objetivo.  Cómo tales interrogantes deben estructurarse.  Cómo deben interpretarse los resultados de la investigación científica.
Los modelos paradigmáticos son modelos metafísicos y epistemológicos, que proporcionan el "contexto" en que se forman los diferentes modelos teóricos y teorías de un nivel inferior, presentando las directrices generales de agrupamiento de las diferentes teorías.
Alternativamente, el Diccionario Oxford define a paradigma como "Un patrón o modelo, un ejemplo". Así, un componente adicional de la definición de Kuhn es: Cómo debe conducirse un experimento y qué equipamiento está disponible para realizarlo.  De esta forma, dentro de la ciencia normal, un paradigma es el conjunto de experimentos modélicos capaces de ser copiados o emulados; siendo la base para crear un consenso científico. El paradigma prevalente presente en el consenso imperante, a menudo, una forma más específica de  ver la realidad o las limitaciones de propuestas para la investigación futura; más que un método científico mucho más genérico. Esto nos pudiera conducir a un paradigma positivista.
El cambio de paradigma tiende a ser drástico en las ciencias, ya que éstas parecen ser estables y maduras, como la física a fines del siglo XIX. En aquel tiempo la física aparentaba ser una disciplina que completaba los últimos detalles de un sistema muy trabajado. Es famosa la frase de Lord Kelvin en 1900, cuando dijo: "No queda nada por ser descubierto en el campo de la física actualmente. Todo lo que falta son medidas más y más precisas".  Cinco años después de esta aseveración, Albert Einstein publicó su trabajo relatividad especial que fijó un sencillo conjunto de reglas superando a la mecánica de Newton, que había sido utilizada para describir la fuerza y el movimiento por más de doscientos años. En este ejemplo, el nuevo paradigma reduce al viejo a un caso especial, ya que la mecánica de Newton sigue siendo una excelente aproximación en el contexto de velocidades lentas en comparación con la velocidad de la luz.
En La estructura de las revoluciones científicas, Kuhn escribió que "las sucesivas transiciones de un paradigma a otro vía alguna revolución, es el patrón de desarrollo usual de la ciencia madura".
La idea de Kuhn era revolucionaria en su tiempo, y causó más cambios que todos los académicos hablando sobre ciencia, esta manera fue en sí misma un "cambio paradigmático" en la historia científica y de la sociología.
Probablemente el uso más común de paradigma, implique el concepto de "cosmovisión".  Por ejemplo, en ciencias sociales, el término se usa para describir el conjunto de experiencias, creencias y valores que afectan la forma en que un individuo percibe la realidad y la forma en que responde a esa percepción. Debe tenerse en cuenta que el mundo también es comprendido por el paradigma, por ello es necesario que el significado de paradigma es la forma por la cual es entendido el mundo, el hombre y por supuesto las realidades cercanas al conocimiento.
La palabra paradigma es también utilizada para indicar un patrón o modelo, un ejemplo fuera de toda duda, un arquetipo. En este sentido se la utiliza frecuentemente en las profesiones del diseño
También se usa en cibernética; aquí significa un pre programa conceptual para el ordenamiento de unos datos aún más caóticos en términos relativos.
 http://es.wikipedia.org/wiki/Paradigma  [Fecha de consulta: 18-06-2012]


Serendipia
Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca. En términos más generales se puede denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente. El cometa Shoemaker-Levy 9 fue descubierto en 1993 gracias a una serendipia.
En la historia de la ciencia son frecuentes las serendipias. Por ejemplo, Albert Einstein reconoce esta cualidad en algunos de sus hallazgos. También existen casos de serendipias en obras literarias, cuando un autor escribe sobre algo que ha imaginado y que no se conoce en su época, y se demuestra posteriormente que eso existe tal como lo definió el escritor, con los mismos detalles. No se debe confundir con la anticipación o la ciencia-ficción, donde se adelantan inventos mucho más genéricos que casi todo el mundo cree que probablemente existirán algún día
El término serendipia deriva del inglés serendipity, neologismo acuñado por Horace Walpole en 1754 a partir de un cuento tradicional persa llamado «Los tres príncipes de Serendip», en el que los protagonistas, unos príncipes de la isla Serendip —que era el nombre árabe de la isla de Ceilán, la actual Sri Lanka—, solucionaban sus problemas a través de increíbles casualidades. Las versiones inglesas del relato provienen del libro Peregrinaggio di tre giovani figluoli del re di Serendippo publicado en Venecia en 1557 por Michele Tramezzino, según traducción de Christoforo Armeno.   El cuento se recoge en el libro de poemas de 1302 Hasht Bihist ("Ocho paraísos") de Amir Kushrau.
 La palabra serendipia se usó mucho en sus orígenes, pero fue cayendo en desuso. Ha sido rescatada recientemente gracias al renovado interés en este tipo de asuntos y a otros motivos culturales (hay una película del año 2011 dirigida por Peter Chelsom y protagonizada por John Cusack y Kate Beckinsale).
El término chiripa, mucho más utilizado en lenguaje coloquial, podría considerarse también como un sinónimo de serendipia, si bien se tiene como un modismo de uso no general en el mundo hispanoparlante, se usa con una connotación más bien festiva y se refiere comúnmente a casualidades o eventos fortuitos en la vida cotidiana, incluso a hechos intrascendentes.  También se habla a veces de «pseudoserendipia», en la cual el investigador, tras haber investigado mucho sobre algo sin obtener resultados, consigue finalmente su objetivo, pero a causa de un accidente fortuito o una revelación. Esto suele suceder en los episodios de la serie de televisión Dr. House, donde Gregory House acaba resolviendo muchos de los casos por una revelación, aunque después de mucho investigar. También se aprecia en la película Back to the future donde el Doctor Emmett Brown obtiene la idea de cómo construir el condensador de flujo al despertarse «después de golpearse en la cabeza con el lavabo al resbalar cuando trataba de colgar un reloj de pared en el baño subido en el retrete».
Louis Pasteur destacó la importancia de la observación acompañada de ingenio en Ciencia: "Dans le champ de l'observation, le hasard ne favorise que les esprits préparés"
La aplicación del sildenafilo (Viagra) como fármaco contra la disfunción eréctil se descubrió al comprobar que los sujetos varones que probaban el fármaco no devolvían los blísters.
Si bien existen varias teorías acerca del origen del dulce de leche , la más popular y ampliamente difundida es que fue producto del olvido de una criada, al dejar en el fuego la leche con azúcar (preparación conocida en esa época como "lechada").  Según Umberto Eco, la llegada de Colón a América sería una serendipia.  Niels  Bohr llevaba mucho tiempo trabajando en la configuración del átomo. Tuvo un sueño en el cual vio un posible modelo de dicha configuración, y al despertar, lo dibujó en un papel, sin darle mucha importancia. Poco tiempo después, volvió a ese papel y se dio cuenta de que realmente había hallado la estructura del átomo.  Más recientemente, en enero de 2012, Clara Lazen, alumna de quinto grado de la escuela primaria Border Star Montessori en Kansas (Missouri, EE.UU.), encontró de forma accidental durante su clase de ciencias una nueva molécula que puede almacenar energía. El descubrimiento fue confirmado por los científicos de la Universidad de Estatal de Humboldt. El profesor de Química Robert Zoellner pidió a sus estudiantes de quinto que construyeran una serie de moléculas con sus kits de modelado. Obviamente, no esperaba que los niños realizaran ningún descubrimiento científico, pero cuando se acercó al pupitre de Clara Lazen vio que la pequeña había dispuesto al azar una combinación única de átomos de oxígeno, nitrógeno y carbono. El resultado era una molécula que Boehr nunca había visto antes. La nueva molécula Tetranitratoxycarbon era, en efecto, una combinación única de átomos de oxígeno, nitrógeno y carbono. Conteniendo la misma combinación de átomos que la nitroglicerina, un potente explosivo. Si lograra ser sintetizada, podría suponer una nueva forma de almacenar energía
 http://es.wikipedia.org/wiki/Serendipia  [Fecha de consulta: 18-06-2012]

  
Teleología
El término teleología  viene del griego τέλος -εος, que significa fin, y logía que es el estudio de los fines o propósitos de algún objeto o algún ser, o bien literalmente, a la doctrina filosófica de las causas finales. Usos más recientes lo definen simplemente como la atribución de una finalidad u objetivo a procesos concretos.
El origen del término puede rastrearse hasta la Grecia Antigua.  Aquí es donde encontramos una caracterización de las cuatro clases de causas existentes, planteadas por Aristóteles:
Causa material: aquello de lo que está compuesto algo.
Causa formal: aquello que da el ser a un objeto (ver doctrina metafísica de Aristóteles).
Causa eficiente: aquello que ha producido (causado) un objeto.
Causa final: aquello para lo que existe un objeto.
Tanto para Aristóteles como para muchos otros autores antiguos, la causa final era la más importante en cuanto a la explicación de la Filosofía Práctica, aunque no se debe olvidar que eran necesarias las cuatro causas para la explicación completa del universo.
Tras la configuración del cristianismo tal y como se conoce en la actualidad tras el Concilio de Nicea, la explicación por causas finales empezó a considerarse la única explicación que podría servir para acceder a los misterios divinos. Esto es producto de la introducción de la filosofía clásica en contextos filosóficos y teológicos (en la Edad Media eran prácticamente indistinguibles) primero a Platón y luego a Aristóteles. Este movimiento se llamó Escolástica e intentaba comprender la revelación divina con estas herramientas.
En la Edad Moderna se inicia un cambio de tendencia. Se considera que la explicación por causas finales era  antropomórfica, pues del hecho de que el hombre conozca por causas finales no se deriva que el universo funcione con este principio. Es por ello que surge un movimiento, el mecanicismo, que intentará explicar el mundo por causas eficientes. Esto es lo que posibilitará el nacimiento de la ciencia moderna.
Cuando Charles Darwin escribe El origen de las especies  una revolución comienza. La tesis básica en su texto apuntaba a que la vida sobre la tierra tal y como la conocemos es producto de la selección natural  actuando durante largos períodos de tiempo. Para llegar a tal conclusión se basó principalmente en los textos de Charles Lyell  sobre geología  en conjunción con una idea de Thomas Malthus  en su Ensayo sobre el principio de la población. Podemos parafrasear a Darwin utilizando una terminología más actualizada diciendo que postuló el principio de que «los individuos de una especie que obtienen de una serie de rasgos aleatorios (mutaciones) una superior capacidad adaptativa (eficacia biológica) que otros miembros de la misma especie con los cuales compiten por el alimento serán los que transmitirán su carga genética a las siguientes generaciones, logrando así, a lo largo de mucho tiempo, la variación de las especies sobre la tierra».
Como puede verse, la explicación de Darwin es naturalista y eficientista. No explica la variación de las especies con base a unos fines determinados los cuales se persiguen. Esto iba en contra de la doctrina creacionista defendida por la iglesia, lo cual provocó el rechazo desde este ámbito. La explicación tradicional, en la que se ridiculiza la pretensión de Darwin de que el hombre procedía del mono, no fue más que una estratagema de la iglesia para ocultar el verdadero punto de ataque contra esta nueva teoría.
Hoy en día muchos grupos o doctrinas siguen utilizando las explicaciones teleológicas de tipo sobrenatural en biología (el ejemplo que quizás pueda ser más conocido es el famoso diseño inteligente) para intentar dar alternativas a las explicaciones neo darwinistas ya que las consideran erróneamente adoptadas por la ciencia moderna por ser la única explicación que no implica una causa exógena a la naturaleza. La excepción naturalista es la teoría científica de Lamarck, que hoy se considera superada, en la que habría en los organismos vivos una teleología a corto plazo para la evolución de los órganos según su funcionalidad.
 http://lema.rae.es/drae/?val=teleolog%C3%ADa  [Fecha de consulta: 17-06-2012]










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